Título: After 3: Almas perdidas
Título original: After We Fell
Autor: Anna Todd
Saga: After III
Año de publicación: 2015
Editorial: Planeta
Precio: 17,90 €
ISBN: 9788408135678
Sinopsis:
El amor de Tessa y Hardin ya ha sido complicado en otras ocasiones, pero ahora lo es más que nunca. Su vida no volverá a ser como antes. Justo cuando Tessa toma la decisión más importante de su vida, todo cambia. Los secretos que salen a la luz sobre su familia, y también sobre la de Hardin ponen en duda su relación y su futuro juntos. La vida de Tessa empieza a desmontarse, nada es como ella creía que sería. Tessa sabe que Hardin la quiere y hará lo que sea para protegerla, pero existe una diferencia entre querer a alguien y poder vivir con esta persona. Ahora mismo, estas dos almas perdidas viven rodeadas de celos, odio y perdón. Tessa nunca ha sentido nada igual por nadie, pero empieza a cuestionarse si todo esto vale la pena. El amor bastaba para mantenerlos juntos, pero ahora ya no está claro lo que dictan sus corazones.
Opinión personal:
Ahora que ha aparecido el padre de Tessa, los desastres no han hecho más que comenzar para estos dos (no es que los necesiten, ya se los provocan solitos). A Tessa le ha salido una gran oportunidad, el sueño de su vida: trasladarse a Seattle a trabajar y vivir. Pero, lejos de apoyarla, Hardin se opone firmemente a que ella se vaya, y él se niega a irse con ella. Esto será el desencadenante de otras tantas discusiones y peleas a los que, llegados a este punto de la saga, estamos acostumbrados.
Los personajes los tenemos muy vistos ya a estas alturas, así que no me voy a extender. Como he dicho, en la primera mitad del libro Tessa y Hardin siguen en su línea. Sin embargo, a partir de la mitad he empezado a notar un cambio positivo, un verdadero intento por parte de ambos de hacer de su relación algo más sano y ayudarse el uno al otro. Esto es algo que me ha gustado mucho, porque ya estaba harta de que continuaran con una relación tan tóxica.
Ahora bien, pasemos a lo que he notado en este libro. Aunque las vejaciones, insultos, peleas y machismo es algo que he notado durante toda la saga y no me ha gustado nada el enfoque con el que se trataba estos temas, ha habido pequeños detalles en este libro que no sé si antes estaban presentes pero ahora que no necesitaba tener una visión global de los hechos para saber que estaba pasando me he concentrado en los detalles. Y no me ha gustado lo que he visto.
Desde la primera página he encontrado referencias de la propia Tessa (que se considera independiente y capaz si Hardin no entra en la ecuación, cómo no. Genial Tessa, eso es TAN independiente) sobre el papel de la mujer en la casa. Me parece perfecto que quiera casarse y tener hijos, ser feminista no significa que renuncies a esos deseos, pero me horroriza que un libro escrito a estas alturas del siglo XXI afirme que la mujer está genial en su casa cocinando para su marido y cuidando de los críos, como si todas las mujeres tuviéramos eso como aspiración máxima en la vida. Y que ya me lo compare con la Barbie, me molesta aún más. Toma estereotipo femenino retrógrado gratuito.
Él será mi ancla. Antes me aterraba que me arrastrara hacia el fondo con él, ahora me da igual si lo hace.
Otro detalle que tengo apuntado pero no sé si vino de Tessa o Hardin (aunque creo que fue Tessa) fue la afirmación del sexo como compensación y no como intercambio mutuo. Básicamente lo que está diciendo es que si tu pareja sexual te complace, tienes que complacerla a ella en respuesta no porque realmente lo desees, sino porque lo ha hecho. O porque ha hecho algo que lo hace merecedor/a de tus atenciones sexuales. Y esa es otra idea que me parece francamente equivocada, aunque no voy a censurar a la gente que piense de otra manera no creo que sea el mensaje que un libro dirigido al público joven debería transmitir sobre el sexo (entre otros muchos mensajes que no me gustan de After pero bueno).
El verbo ordenar abunda mucho. Demasiado, me atrevería a decir. Y no en el sentido de colocar tu habitación. La mitad de las intervenciones dialogadas de Hardin se realizan por medio de este verbo, creo que no tengo que explayarme sobre por qué esto está mal.
Tessa culpa a la regla de sus prontos, como si una mujer no pudiera estar cabreada con razón. Si ya no se nos toma en serio porque una mujer en el periodo está hormonada, ¿en qué lugar nos deja que un miembro de nuestro propio sexo degrade nuestros enfados justificados a una reacción hormonal e irracional?
Sin embargo, como he dicho, hacia la mitad del libro se nota una pequeña mejoría en todos estos aspectos, motivo por el cual le tengo que dar más puntuación. Además, tiene varios giros argumentales inesperados que me han dejado bastante curiosa por lo que va a pasar y el final, aunque un poco abrupto, es un cliffhanger bastante logrado por parte de la autora.
En conclusión, el tercer libro de la saga After ha mejorado en algunos aspectos y empeorado en otros. Aunque el libro sigue siendo tóxico y plagado de mensajes erróneos, los puntos positivos han hecho que mejore notablemente.
Nota final:








