Mostrando entradas con la etiqueta Patrick Rothfuss. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patrick Rothfuss. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de octubre de 2015

Reseña: La música del silencio

Ficha técnica:
Título: La música del silencio
Título original: The slow regard of silent things
Autor: Patrick Rothfuss
Saga: Crónica del asesino de reyes*
Año de publicación: 2014
Editorial: Plaza & Janés
Precio: 12,40 €
ISBN: 9788401343575

Sinopsis:
La música del silencio está protagonizada por Auri, uno de los personajes más queridos y rodeados de misterio que aparecen en El nombre del viento y El temor de un hombre sabio. Hasta ahora la conocíamos a través de Kvothe. Este nuevo libro nos permitirá ver el mundo a través de Auri y nos dará la oportunidad de aprender lo que hasta ahora únicamente ella sabía...
La música del silencio es una historia lírica, evocadora, sugestiva y rica en detalles. Una novela que arroja algo más de luz sobre la historia de Kvothe y el universo de la Crónica del Asesino de Reyes. Una muestra más del brillante talento de Patrick Rothfuss como narrador.

Opinión personal:
Tras un tiempo de eternas dudas, este año decidí adentrarme en el mundo fantástico que creó Patrick Rothfuss. Con El nombre del viento y El temor de un hombre sabio ya leídos me encuentro en la misma situación que todos los demás lectores ¿Cuándo narices piensa sacar Rothfuss el tercer libro? Y como todos, para matar la agónica espera decidí leer La música de silencio, un relato corto que el autor sacó para "saciar" nuestra sed de conocimiento. La verdad es que no iba con muchas expectativas, pues mucha gente ya me había dicho que no tenía nada que ver con los otros dos, y que era bastante más lento y pesado a pesar de ser tan corto. El autor ya lo avisa en las primeras páginas del libro, no es un libro para todo el mundo. A  mi no me ha disgustado, pero creo que no le llega ni a la suela de los zapatos a sus dos predecesores.

No es lo mismo la verdad que lo que desearíamos que fuera verdad.

La música del silencio es una historia corta que tiene como único personaje a la extraña y misteriosa Auri y que está ambientada en La subrealidad, los pasadizos que hay en el subsuelo de la zona de La Universidad.

Es verdad que Auri es un personaje bastante misterioso, del que apenas sabemos nada y que es un tanto extraño, pero a mi tampoco me suscitó demasiada curiosidad. De hecho, entre tantos personajes que hay, ella no es de las que más curiosidad me despiertan.

Lo que sin duda no le puedo reprochar al autor es que el libro esté en sintonía con su protagonista, pues es, si cabe, aun más raro que Auri. 
La historia es bastante rara. Se nos presentan unos días que son bastante importantes en la vida diaria de Auri. He leído muchas opiniones que dicen que la historia te hipnotiza y no saben decir la razón. Pues a mí no me hipnotizó, ni me enganchó, ni nada. A pesar de que no iba con las expectativas altas, el libro me decepcionó, no era nada de lo que me esperaba y a pesar de ser tan corto se me hizo un poco pesado y me costó terminarlo.

Como podéis ver, le voy a dar una nota bastante baja (aunque dentro del aprobado, tranquilos), pero es que de verdad que no me enganchó nada. Pero sí que ha habido una cosa que me ha llamado muchísimo la atención. Y es que el autor utiliza muchísimo la personificación en los objetos, me ha parecido algo raro y bastante curioso a la vez.


Sin embargo, creo que este libro se ha salido un poco de mis límites de comprensibilidad, es que en realidad sospecho que no lo he entendido del todo, o puede que, como advierte el autor al principio, no fuera el libro adecuado para mí. Sea como fuere mi intención es probar a releerlo el verano que viene con más tiempo y más pausadamente.

En conclusión, La música del silencio es un relato corto tan raro y misterioso como su protagonista, que no es para todos y no es para leerlo rápido. Tened en cuenta que por mucho que os hayan gustado El nombre del viento y El temor de un hombre sabio este no tiene porqué gustaros. Si queréis leerlo yo os recomiendo que lo hagáis en una época de relax en la que no tengáis estrés de ningún tipo y tengáis todo el tiempo del mundo.

Nota final:


jueves, 30 de julio de 2015

Reseña: El temor de un hombre sabio

Ficha técnica:
Título: El temor de un hombre sabio
Título original: The wise man's fear
Autor: Patrick Rothfuss
Saga: Crónica de un asesino de reyes II
Año de publicación: 2011
Editorial: Plaza & Janés
Precio: 22,90 €
ISBN: 9788401339639

Sinopsis:
El hombre había desaparecido. El mito no. Músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, trotamundos, hérore y asesino, Kvothe había borrrado su rastro. Y ni siquiera ahora que le han encontrado, ni si quiera ahora que las tinieblas invaden los rincones del mundo, está dispuesto a regresar. Pero su historia prosigue, la aventura continúa, y Kvothe seguirá contándola para revelar la verdad tras la leyenda.

 Opinión personal: 
(Puede contener spoilers de libros anteriores)
El nombre del viento me gustó muchísimo y me sorprendió por su gran originalidad; me dejó completamente estupefacta y con unas ganas tremendas de continuar con este segundo tomo, El temor de un hombre sabio; pero no fue hasta tres meses después que me puse con él.

Todo hombre sabio teme tres cosas: la tormenta en el mar, la noche sin luna y la ira de un hombre amable.

En esta segunda parte de la trilogía se reproduce el segundo día de narración de la historia de Kvothe. Se nos cuenta su etapa como Re'lar en la Universidad; cuando tiene que marcharse a Reveren a servir a un Maer; cuando, junto con otras cuatro personas, debe perseguir a unos bandidos; su estancia con Felurian, y muchas otras aventuras que vivirá nuestro tan joven amigo Kvothe.


En El temor de un hombre sabio nos encontramos con la misma dinámica que en su antecesor, la mayor parte de la narración es la historia de Kvothe y de vez en cuando (menos a menudo que en el anterior) tenemos interludios que se desarrollan en la posada Roca de guía. De hecho, una de las cosas que más me sorprendió fue que este libro empieza y termina igual que el primero, hablando del silencio triple, me pareció todo un acierto por parte del autor comenzar así.

La mayoría de los personajes que encontramos ya los conocíamos al principio. Sim y Wil toman algo más de protagonismo; yo, personalmente, les he cogido bastante cariño, pues son muy sarcásticos y tienen mucho sentido del humor. Denna sigue en la misma línea que en el primero, incapaz de permanecer demasiado tiempo en un sitio, aunque ahora se la ve mucho más cercana a Kvothe, con más confianza y no me cayó tan mal. Auri sigue siendo tan misteriosa como al principio, pero es tan delicada y diferente que es imposible no cogerla cariño. De los nuevos personajes mi favorito es, sin duda Tempi, un adem que desarrolla una extraña amistad con nuestro protagonista, enseñándose mutuamente el idioma y las costumbres y que en más de una ocasión provoca, sin proponérselo, situaciones muy cómicas y es capaz de relajar una tensión más que palpable. Y por ultimo, pero no por eso menos importante, tenemos a nuestro protagonista, Kvothe: se trata, sin duda, de uno de los protagonistas más complejos que he conocido; durante este libro tiene 17, pero resulta imposible no tomarle como un hombre, aunque en muchas ocasiones se deja ver su inociencia y falta de conocimiento (sobre todo en lo que respecta a las mujeres); pero además, es un personaje fuerte, con una personalidad bien formada y que tiene las cosas muy claras. Pero además tenemos un sinfín de personajes más, podría estar un día entero hablando de todos ellos, pero me centraré en otras cosas.

La narración es exactamente igual que el anterior libro, con la diferencia de que el autor se encuentra mucho más cómodo, pues ya no se trata de su primera novela. En esta segunda parte, sin embargo, los interludios son mucho más escasos y domina (por no decir que casi todo el libro es así) lo que es la historia de Kvothe - con una narración en primera persona con el propio Kvothe mocmo narrador - lo que agradezco bastante pues realmente las partes que menos me gustaban eran los interludios - en las que encontramos un narrador en tercera persona y omnisciente. El libro sigue siendo tan descriptivo como el anterior y al igual que él sigue sin resultar aburrido.

Era un secreto que había tenido agarrado tan fuerte, tanto tiempo, que cuando me atrevía a pensar en él, pesaba tanto en mi pecho que apenas me dejaba respirar.

La pluma del autor sigue siendo, como mínimo, una maravilla, se disfruta con cada palabra, frase y párrafo construidos. Volvemos a adentrarnos en el mundo de Kvothe para seguir sus pasos y sentir lo mismo que él en cada situación: se os encojerá el corazón cuando le pase a él, querréis reir cuando él lo haga, pero también querréis llorar y gritar, porque es tal la personificación del personaje que os convertiréis en el propio Kvothe y perderéis la noción del tiempo de una manera abrumadora.

En resumen, El temor de un hombre sabio es una segunda parte que, si bien no mejora enormemente con respecto a su antecesor, es capaz de mantenerse a su mismo nivel, lo que significa que sigue rozando la perfección. Es un libro aún más denso, pasan muchísimas cosas (y me quedo corta), pero de verdad que merece mucho la pena.

Nota final: 

Libros anteriores:

lunes, 25 de mayo de 2015

Reseña: El nombre del viento

Ficha técnica:
Título: El nombre del viento
Título original: The name of the wind
Autor: Patrick Rothfuss
Saga: Crónica de un asesino de reyes I
Año de publicación: 2007
Editorial: Plaza & Janés
Precio: 22,90€
ISBN: 9788401337208

Sinopsis:
En una posada en tierra de nadie, un hombre se dispone a relatar, por primera vez, la auténtica historia de su vida. Una historia que únicamente él conoce y que ha quedado diluida tras los rumores, las conjeturas y los cuentos de taberna que le han convertido en un personaje legendario a quien todos daban ya por muerto: Kvothe... músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, héroe y asesino.
Ahora revelará la verdad sobre sí mismo. Y para ello debe empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas itinerantes, los años malviviendo como un ladronzuelo en las calles de una gran ciudad, y su llegada a una universidad donde esperaba encontrar todas las respuestas que había estado buscando.

Opinión personal:
Me resulta muy difícil escribir mi opinión de este libro. Porque ha significado tanto para mi... Puede parecer que suene exagerada, pero creedme cuando os digo que todo lo que diga aquí y ahora se quedará corto. Es imposible describir este libro como se merece (y creo que el propio Kvothe me habría entendido).
Llevaba muchísimo tiempo queriendo leer esta novela, como año y pico, pero no encontraba el momento adecuado. Así que yo posponía mi lectura, y mientras tanto la gente seguía leyendolo y las reseñas iban saliendo a la luz, todas ellas positivas. Hoy me uno a esas reseñas.

Cuando somos niños, casi nunca pensamos en el futuro. Esa inocencia nos deja libres para disfrutar como pocos adultos pueden hacerlo. El día que empezamos a preocuparnos por el futuro es el día dejamos atrás nuestra infancia.

En la posada Roca de Guía, un hombre se dispone a contarnos su historia, la de verdad, que solo él conoce, pues ha quedado difusa tras los innumerables rumores y conjeturas que se han contado. Kvothe va a descubrirnos la verdad, y para ello debe empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas nómadas, el tiempo mendigando en las calles de una gran ciudad y su llegada a la Universidad. 

Hoy empezaré hablando de los personajes. Se podría decir que el único protagonista de esta historia es Kvothe, al que conocemos siendo un niño de unos ocho años, y del que nos despedimos al cerrar el libro con quince. Sin embargo, es asombroso como en muchas ocasiones nos olvidamos de la verdadera edad del protagonista, pues su audacia, madurez, inteligencia y forma de hablar le harán incluso pasar por un hombre de treinta. Pero aun así, muchas veces podemos entrever a ese niño/adolescente que se esconde en él y que dota al personaje de cierta inocencia. A lo largo de las casi novecientas páginas del libro le veremos crecer de una manera brutal, es espectacular el cambio que experimenta y la diferencia de madurez entre el niño que ayudaba en las representaciones teatrales y el casi adulto que estudia en la Universidad.

El resto de personajes son secundarios, unos más importantes que otros, pero todos ellos dejarán huella en nuestro protagonista. No os quiero hablar mucho de ellos porque lo mejor es que los conozcáis vosotros mismos. Destacan  Abenthy, un arcanista que será el primer maestro de Kvothe. Con él, nuestro protagonista aprenderá muchísimo y a una velocidad vertiginosa. Y a pesar de salir en apenas un cuarto de libro, está presente en cada página, y en cada acción de nuestro protagonista podemos entrever a su maestro, porque sin él, no sería el mismo. Denna, una chica que conoce estando en la Universidad y de quien se enamorará perdidamente. Kilvin, maestro artificiero y uno de los mentores de Kvothe en la Universidad. Hemme, maestro retórico que odia a Kvothe desde el momento en que el joven se la juega bien jugada. Willem y Simmon (Wil y Sim), los mejores amigos de Kvothe en la Universidad. Tratan de aconsejarle en los referente en las mujeres, aunque ellos tampoco tienen mucha idea. Son buenos amigos, pero tampoco son personajes destacados. Y Ambrose, el archienemigo de Kvothe, es el típico noble ricachón que va de guay por tener dinero. Auri, una joven tímida que se hace buena amiga de Kvothe. Sovoy. Lorren, maestro Archivero e Historiador. Elodin, mestro nominador, que está un poco loco. Bast, aprendiz de Kvothe, que trabaja con él en la taberna. Cronista, que redacta esta historia. Y un largo etcétera de personajes que aportarán su granito de arena en esta historia.
La personificación de todos ellos es inmjorable, con un solo diálogo nos podemos hacer a la idea de la personalidad de cada uno y si con los que apenas encontramos tres frases nos podemos hacer a la idea de como son, imaginaos lo que el autor es capaz de hacer con los más importantes.

Conoces a una chica tímida y sencilla. Si le dices que es hermosa, ella pensará que eres simpático, pero no te creerá. Sabe que esa belleza es obra de tu contemplación. Y, a veces, con eso basta.
Pero existe una manera mejor de hacerlo. Le demuestras que es hermosa. Conviertes tus ojos en espejos, tus manos en plegarias cuando la acaricias. Es difícil, muy difícil, pero cuando ella se convence de que dices la verdad... De pronto, la historia que ella se cuenta a sí misma cambia. Se transforma. Ya no la ven hermosa. Es hermosa, y la ven. 

En cuanto a la narración, encontramos dos formas de narrar diferentes: en las partes del presente, ambientadas en la posada, un narrador en tercera persona y omnisciente es el que cuenta la historia; y durante las narraciones del pasado, el narrador es Kvothe, como si de un flashback se tratase. Técnicamente, la narración es perfecta, muy cuidada, se hace interesante y muy descriptiva, pero sin llegar a aburrir. Una sensación que he tenido a lo largo del libro es que leía, leía y leía, pero luego miraba el separador y apenas parecía que se había movido, y sin embargo, el libro no se me hacía nada pesado.

Sobra decir que la pluma del autor es, sin lugar a dudas una maravilla, un deleite para la lectura. Creo que es hasta ahora el mejor libro que he leído. Es tan brutalmente bueno que es prácticamente indescriptible. Con él reirás, te enfadarás e incluso llorarás, porque todo está tan perfectamente narrado y descrito que es imposible no adentrarte en la historia para ponerte en la piel del protagonista y sentir exactamente lo que él siente. De verdad os puedo decir que ha sido maravilloso callejear por las calles de Tarbean, escuchar las notas del laud cuando Kvothe lo tocaba o incluso notar las ramas crujir bajo mis pies al pasear por el bosque. He notado la angustia que sentía el protagonista cuando se le rompía una cuerda del instrumento, pero también he aguantado la respiración ante la misma situación, como hace el público, antes de volver a soltar el aire al ver solucionado el problema.

Y por último, la ambientación. Cada lugar estaba perfectamente descrito, de manera que ha sido imposible no situarnos espacialmente tanto en un interior como en escenas al aire libre. Y valga la redundancia, esas descripciones no han sido para nada pesadas, porque la manera de describir del autor es muy amena.

El nombre del viento es un libro denso, cierto, pero eso no os importará, porque también está lleno de sorpresas y de giros en la historia que no dejarán de maravillaros. Se os pondrán los pelos de punta ante la oleada de sentimientos por la que atravesaréis, porque está lleno de amistad y amor; pero también hay dolor y os garantizo que lloraréis (o si sois poco como yo, tan solo se os aguaran los ojillos). Jamás, y recalco el jamás, un libro me había hecho sentir tanto como lo ha hecho este.

Nota final: