Un picnic otoñal:
Parece mentira, pero el otoño es la época en la que más nostalgia se tiene al salir a ver la naturaleza. Cada vez hace más frío y aprovechamos cada fin de semana en que vemos salir el sol para ir de excursión al campo, como nuestra última oportunidad hasta dentro de medio año. Comer en un prado o un bosque es algo que echaremos de menos, sin duda. Y para ese momento en el que acabas de comer y quieres relajarte respirando aire puro, os traigo mi recomendación personal:
Exacto, el archiconocidísimo cuento de El Hobbit. Esta que os puesto es mi portada preferida de todas las que tiene, y hasta el dorado del oro muestra colores otoñales. La historia del viaje contado por Bilbo Bolsón hasta la Montaña Solitaria y de vuelta, con trazas de aventura épica y un estilo alegre y ligero,y requiere más atención de la que en un principio le dedicaríamos. Merece ser leída con mucha calma, y no podría ser en mejor sitio que en nuestra protoexpedición. El Hobbit me encantó desde que cayó en mis manos y creo que su fama es bien merecida. Al estar escrito como un cuento que se le fue de as manos a J. R. R. Tokien, tiene un carácter sencillo a la par que muy entretenido; con mucho que decir en una sola línea argumental en la que no hay distracciones ni elementos para rellenar páginas.
Así pues, después de que yo misma la leyera bien ambientada y se ganara un puesto en mi corazón, no puedo evitar recomendaros lo mismo. También es válido para leer delante de una ventana mientras escucháis el ruido de la lluvia que os estropeó el la salida de fin de semana. La verdad es que en general lo recomiendo mucho, no creo que sea incompatible con ningún tipo de persona y son una de esas piezas literarias que tienes que leer si de verdad es una actividad que valoras.
¿Os animáis? ¿No coincidís? ¡Comentad!







